Como mujer soy un centro de acogida. 

Con una cavidad anatómica para recibirte.

Cuántas veces te deje entrar sucio? Sin entusiasmo?

Solo porque era lo que se esperaba de mi.

Hoy abro mi casa.

Mi terraza.

Mis brazos.

Mis piernas.

Mi talento.

Mis palabras. 

Con el único deseo de disfrutar. 

Agradecida y sin culpa me propongo hacer de mi día una oda al placer.