Jorge y Ludmila son los alquimistas de la casa.

Me enseñan a transformar mis ilusiones en realidad.

Ella me muestra cada día el camino, empinado, hacia el amor incondicional.

Él me sorprende a diario como un espejo escalofriantemente honesto.

Ambos me llevan al centro de mi oscuridad, que tanto me resisto a aceptar.

Sabido es que en la oscuridad, se aprecia mejor la luz.

 

Ph. Juana Demora. 35mm. 2017