Me dijiste “es mi rincón favorito. Para románticos…”

Tendría 16 años. Había más arboles. Aún sin barandas ni banco. Sentada sobre la madera, miraba el río. Llorando.

No te escuché acercarte. Y con esas pocas palabras me abrazaste el corazón.

16 años después, mirando el mismo río, te lo conté. Y te miré con los ojos de los recuerdos. Me entristecí.

Qué error! Me enseñas a mirarte sin roles, estructuras, necesidades.

Ahora te veo Julio Eduardo Daniel.

Namaste.

 

Ph. Juana Demora. 35mm. 2016