lo inesperado nos acecha.

por mucho que planeemos, que creamos o desconfiemos, nos acecha.

en un primer momento, puede desconcertar, asustar incluso alarmar.

en un segundo momento, quizá cuarto o quinto…empiezo a intuir que en lo inesperado reside la magia.

con lágrimas, sonrisas y nudos en la garganta recuerdo esos hechos inesperados que alteraron el rumbo de mis días, y también de mi carácter.

estas últimas dos semanas, lo inesperado, ya no me acecha, me atropella cada día. A tal punto, que la pregunta más frecuente a mi compañero es: “qué novedades tenés?”

por momentos se me congestiona el cuerpo, pensamientos y emociones estallan en mentiras que parecen verdades y al final, por unos segundos, lo desconocido se vuelve tan tangible como una trompada que te deja de secuela un destello de fe y confianza.

Ph: Juana Demora. 35mm. NY