En la antesala del dentista da tiempo para que los recuerdos te atropellen.

Dejo que vaguen y salgan al encuentro de emociones.

“Cuántos orgasmos fingidos en mi vida!” Concluyo mientras escucho el torno al otro lado de la puerta.

Por qué?

Para que se termine más rápido?

Para cumplir el rol de mujer?

Para satisfacer la hombría del compañero?

**

Cómo sería vivir un mundo sin máscaras, roles, prejuicios?

Hace años mis acciones tienen como fin la conquista de la libertad.

Lo que no sabía cuando comencé, es que no se trataría de actos “heroicos” con banderas y espadas.

Sino de frustraciones, lágrimas, algunos momentos de plenitud y reeducación, principalmente.

No creo en el sufrimiento como método de aprendizaje.

Y si para liberarme, tengo que sufrir, abandono ahora mismo la empresa.

Y en este laberinto de emociones, interpretaciones y transacciones, reconozco que el error en mi búsqueda, estaba al creer que la libertad habría de conquistarse

Los buenos hábitos se conquistan. La libertad ya es mía.

 

Ph: Juana Demora. 35mm. Tacuru club. Posadas, Misiones