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El mundo de Juana

Escritura sanadora

distracciones

Hago tanto ruido que me distraigo de lo esencial.
Hago de las superficies montañas que no me dejan ver la magia de lo simple:
La magia de un abrazo.
De un beso de buenas noches.
Del valor de ser cortés a pesar del enojo.
De la sonrisa sin motivos.
Del baile sin prejuicios
De los bichos de mi huerto.
De amasar el pan.
De mi cuerpo.
De mi pelo rebelde.
De tus ojos claros.
De tu voz sonora.
De tu canto libre.
Del silencio.
Ph. Juana Demora. 35mm. 2016

Julio Eduardo Daniel

Me dijiste “es mi rincón favorito. Para románticos…”

Tendría 16 años. Había más arboles. Aún sin barandas ni banco. Sentada sobre la madera, miraba el río. Llorando.

No te escuché acercarte. Y con esas pocas palabras me abrazaste el corazón.

16 años después, mirando el mismo río, te lo conté. Y te miré con los ojos de los recuerdos. Me entristecí.

Qué error! Me enseñas a mirarte sin roles, estructuras, necesidades.

Ahora te veo Julio Eduardo Daniel.

Namaste.

 

Ph. Juana Demora. 35mm. 2016

surfeando la incertidumbre

las palabras pierden fuerza cuando comienzas a comprender qué te mueve.

las palabras pierden sentido cuando el funcionamiento de tu mundo deja de ser una “intuición” para convertirse en poder.

surfeando la incertidumbre, encontramos certezas ajenas a cualquier creencia, pensamiento y hasta emoción.

Será que así es como se abraza al infinito?

– En cualquier caso, esto es un solo un clable al cielo para cuando me pierda en las palabras… –

 

Obra by Ludmila

 

efímero

Tu enfado y mi tristeza
no significan nada en este mundo.
No tienen valor.
No son más que diferentes maneras
de expresar lo mismo: Miedo

Y el miedo, querido amigo, es algo prestado.
Y como tal, efímero.

Lo único perdurable es una sonrisa,
un abrazo, una mirada tierna, un silencio paciente.
Es el amor lo único que nos acompaña desde el inicio de los tiempos.
Y seguirá allí, o acá. Aunque decidamos ignorarlo.

Al final, este enfado y esta tristeza, se irán al escuchar a la Maga, al ver la tierra roja, al bailar “la colegiala”, al desayunar en la cama.
Y la noche de hoy ni siquiera será recuerdo.
Solo unas pocas lineas sobre lo perdurable del amor,
y lo efímero del miedo.

 

Ph. Juana Demora. 35mm. 2008

a la mierda la resistencia

te dicen que aguantes. que resistas. que no abandones.

y si es al revés?

y si de lo que se trata es de no oponer fuerza alguna?

 

**

revisando conceptos

 

***

al final, va a resultar que mandar todo a la mierda es la mejor opción.

 

Ph. Juana Demora

inesperado

lo inesperado nos acecha.

por mucho que planeemos, que creamos o desconfiemos, nos acecha.

en un primer momento, puede desconcertar, asustar incluso alarmar.

en un segundo momento, quizá cuarto o quinto…empiezo a intuir que en lo inesperado reside la magia.

con lágrimas, sonrisas y nudos en la garganta recuerdo esos hechos inesperados que alteraron el rumbo de mis días, y también de mi carácter.

estas últimas dos semanas, lo inesperado, ya no me acecha, me atropella cada día. A tal punto, que la pregunta más frecuente a mi compañero es: “qué novedades tenés?”

por momentos se me congestiona el cuerpo, pensamientos y emociones estallan en mentiras que parecen verdades y al final, por unos segundos, lo desconocido se vuelve tan tangible como una trompada que te deja de secuela un destello de fe y confianza.

Ph: Juana Demora. 35mm. NY

 

selva

traje la selva conmigo.

también llevo mar y algo de río.

pero el Paraná manda. será porque es rojo.

cada vez que vuelvo, llevo un traje diferente.

ya sea que vuelva allá, o vuelva aquí.

allá, me miran con los ojos de lo que fui, o a través de palabras que escucharon o conté sin reserva.

acá, me miran con los ojos de lo que soy o esperan que sea.

todas las versiones válidas, y a la vez inciertas.

lo interesante del asunto, y esto ya lo saben, es cómo se mira uno.

y yo, esta vez en Posadas, me miré así.

*

Ph: Juana Demora. Iphone6. Misiones

Conquista

En la antesala del dentista da tiempo para que los recuerdos te atropellen.

Dejo que vaguen y salgan al encuentro de emociones.

“Cuántos orgasmos fingidos en mi vida!” Concluyo mientras escucho el torno al otro lado de la puerta.

Por qué?

Para que se termine más rápido?

Para cumplir el rol de mujer?

Para satisfacer la hombría del compañero?

**

Cómo sería vivir un mundo sin máscaras, roles, prejuicios?

Hace años mis acciones tienen como fin la conquista de la libertad.

Lo que no sabía cuando comencé, es que no se trataría de actos “heroicos” con banderas y espadas.

Sino de frustraciones, lágrimas, algunos momentos de plenitud y reeducación, principalmente.

No creo en el sufrimiento como método de aprendizaje.

Y si para liberarme, tengo que sufrir, abandono ahora mismo la empresa.

Y en este laberinto de emociones, interpretaciones y transacciones, reconozco que el error en mi búsqueda, estaba al creer que la libertad habría de conquistarse

Los buenos hábitos se conquistan. La libertad ya es mía.

 

Ph: Juana Demora. 35mm. Tacuru club. Posadas, Misiones

El Cielo en tu mirada

Así empece.

De afuera hacia dentro.

De los ojos

De la forma de hablar y los cuentos

Del abrazo y el segundo baile

Del “si tenes que sacar a una persona de tu vida, es porque la dejaste entrar” que me dijiste en la primer cita

De tus palabras escritas con ingenio

-Luego del contenido

De tu cuerpo

*

Después vinieron tus miedos

Tus dogmas

Tus huidas

Tus caricias que tardaron en llegar

pero llegaron como una avalancha por todas las que no recibiste.

Tu confianza

Tu envidiable “me importa un pito el que dirán”

Tus silencios

**

Y terminé enamorándome de aquello que más me dolía.

Porque eso también soy yo.

***

El cielo en tu mirada, compañero.

Que me sigue hasta Misiones y se expande por mis adentros.

Ph: Juana Demora. 35mm. Barcelona

7 maravillas (I)

Hay quien se levanta con el canto de un gallo. Yo, con el aullido de un mono intruso, y una decena de pájaras locos con el viento norte.

Reír con mi papá como si tuviésemos 6 años. Aunque el sume 68 y yo 34.

El olor a pasto recién cortado que se funde con el olor a tierra después de la lluvia.

Los ojos celestes de Jorge después de un baño en el mar. El cielo en su mirada.

Que mamá se siente al borde de la cama para comentar los sucesos familiares del día y despedirnos con sonrisas y un par de “buenas noches reina madre” – “buenas noches princesita”

Que te abrace Ludmila y mi existencia cobre un sentido superior. La maternidad es amor. Sin importar sangre, úteros y títulos.

El río Paraná. Nunca falta. Después de tantos años aún supera al mar.

Ph: Juana Demora. Posadas, Misiones, Argentina

Numero 11 – magic number

Un avión más.
Una partida más.
Un despedida diferente a la que anhelaba.
No más afectuosa. Pero si más instructiva.

Aún tengo mucho por re-conocer.
Sin embargo acepto con emoción el camino recorrido.
La manera en que mis limitaciones extienden mis alas y me elevan a espacios de paz y alegría.

Aprendo sobre todo de la tristeza.
Solo a través de ella accedo a una alegría reveladora.
Donde por segundos el velo desaparece y la realidad es.
Sin más.

Desde lo alto agradezco al universo por cuidar mis pasos y mis repetidos vuelos.

Agradezco la familia que elegí antes de nacer y la familia que elijo en vida. Sé que vivo repartida entre ambas. Posadas/Barcelona.

También Sé que cuando hay amor no hay distancia.

Aprendí que las relaciones de necesidad pesan mucho. Agarran fuerte.

Aprendí que la maternidad es una palabra mal usada.
Para ser madre hay que ser libre.
Para ser libre hay que amar-se.

Amar con miedo no es una posibilidad.

Aprendí que la mente, tal como nos enseñaron a entrenarla, nos encierra y esclaviza.

Descubrí que el amor no duele. Lo que duele es el miedo.

Aprendí que La llave para ser libre, es querer serlo.

La puerta de salida de mi vuelo fue E74.

Mi asiento es 47E

4+7=11
Magic numbers.

[ Obra de la artista Beatriz Concha “el deseo” – Fondo litográfico, collage y acrilico
44×30 ]

 

caminos

Nos conocimos gracias a este blog. O más bien vos empezaste a conocerme leyendo este blog.

Yo sabía que no me estabas conociendo. Solo descubriendo una parte de mi.
Que es tan chiquita y vale tan poco sin las otras.

Sin embargo, vos decidiste que era lo que necesitabas. Y fue suficiente.
Creiste encontrar un arco-iris.

¿Sabés que se necesita para ver un aro-iris?
Sol y lluvia.
Y eso sí soy.
Pero vos hablabas de la forma. Y yo del contenido.

Lo curioso es que justo ahora que ya no me lees, yo escribo para vos.

“Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición.

Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. 

Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición. Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era joven, y mi sangre era demasiado vigorosa para que yo la entendiera, Ahora sí la entiendo. Te diré cuál es: ¿tiene corazón este camino? 

Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna par­te. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte. Ahora tiene sentido la pregunta de mi benefactor, ¿Tiene corazón este camino? Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve. 

Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita.” Carlos Castaneda. Las enseñanzas de Don Juan

Ph: Juana Demora. Quebrada de Cafayate, Salta, Argentina

Cómo nombrar lo ilimitado?

Para qué te voy a contar lo que tiene o deja de tener mi cuerpo?
Nos quedaríamos solo en la superficie.

Lo único que vale la pena que te cuente, es aquello que no te digo.
Lo verdadero, no se cuenta. No se narra. No se grita ni susurra. Tampoco se escribe.

Lo verdadero se encuentra.
(Cuando lo encuentre, no harán falta este blog ni que te cante las 40)

Ph: Juana Demora. 35mm. Lomo. Encarnación, Paraguay

amor

No duele el amor. Lo que duele es el miedo

Ph: Juana Demora. Barcelona

tu mirada

Muchos días me gustaría mirarme como me mira mamá.
Como me mira Bea.
Como me mira Jorge.
Tengo un maestro que me muestra, sin preámbulos, la oscuridad.
Y me invita a pasar casi con violencia.
Me llevó años comprender el por qué lo hace.
Ahora lo sé. Confía en mi.
Me sabe capaz de enfrentarme a mis recuerdos.

Muchos días me gustaría tenerme la confianza que me tiene él.

Me dijiste: “De qué tenes miedo? Solo tenés que mostrarte tal cual sos. Es una verdad tan absoluta, que es irrefutable. No hay comparación. Porque tu verdad es única”

Tan simple, que asusta.

 

Ph: Juana Demora. 35mm. Lomo. Posadas, Misiones, Argentina

Tormenta

Venir para fin de año a Posadas es vivir dentro de la tormenta.
Literalmente.
Dentro de la casa de Mamá, parece que llueve más que afuera.
El ruido es ensordecedor.
No se distingue el horizonte en el río y fantaseo con que en cualquier momento, chocamos con Paraguay.
Uno viene acá a subirse al bote de la familia.
Éste esta lleno de selva, agua, viento, colibríes, lagartijas y mosquitos.
Además, de toda la tropa de locos que es mi familia.

Llegar para estas fechas, que nos movilizan a todos, es recordar por qué me fui.
Pero también por qué quiero volver.
La familia es esa trompada que te despierta.

Sé que me leerán y quizá malinterpreten mis palabras.
Pero, si estamos un poco atentos, solo un poco, sabemos que la familia es el mejor espejo donde mirarnos.
Y así darnos cuenta quiénes somos, pero sobre todo, qué nos dijeron que somos, y en realidad no somos.

Hay demasiados frentes abiertos. mamá, papá, hermanos, sobrina, yo misma. Y cuando creo que no aguanto más, me toman de la mano, me hacen un mimo, me llevan a pasear o bailan conmigo.
Todos medio locos o medio cuerdos. Aceptándonos en la violencia, el dolor, la alegría, el ridículo, el juego, los mimos, la distancia, las diferencias.

A mi me salva mi familia. Con sus diferentes y raros modos de amar.
Seguramente esta familia es uno de mis grandes pesares. Porque voy por el mundo intentando reproducir esta idea de tribu: “Todos juntitos, todos amontonaditos”

Ph: Juana Demora. Florianópolis. Brasil

Prison break o la ilusión de una fuga

Mi hermano, hace muchos muchos años atrás, me dice que la vida es una cárcel, que lo que tenemos que intentar es acondicionar nuestra celda lo mejor posible.

En su momento creí que era una afirmación bastante exagerada.
Hoy, la vida me pone en una situación donde me obliga a cambiar. A moverme.
Si algo tengo claro hoy, es que no puedo quedarme donde estoy. Y no por decisión propia.

Entonces miro a mi alrededor.
Y aparece la voz de mi hermano en off. Efectivamente, todo a mi alrededor, forman las paredes de mi prisión.
Mi huerto, mi piso con terraza, el coche, la bicicleta, la ropa, los libros, mi pareja, mi profesión, este blog, cada palabra que digo o idea que sentencio, la alegría que brindo cada día en mis clases, mi entusiasmo, mis creencias, mi imagen, la hija que tengo y el hijo que anhelo.
Todo lo que hago, me aprisiona.

Y comprendo por qué en momento de máxima crisis, donde “tocamos fondo”, encontramos la fe y el entusiasmo.

En ese momento, tenemos la ligera ilusión de fugarnos. Empezar de nuevo. Desechar lo viejo.
Y así comenzamos un nuevo camino sin darnos cuenta, que en cada paso que damos, decisión que tomamos, afecto que ganamos, estamos creando una nueva celda.
Quizá más cómoda, quizá más austera, pero celda al fin.

Pero no todo es tan negro.
Porque la libertad existe.
Y lo sentencio porque la experimento en ocasiones.
La libertad existe en ese abrazo sin expectativas.
En esa sonrisa a un niño desconocido en la calle.
Cuando mirás a tu papa, y ya no ves a tu papa, solo ves a una persona que se hace vieja.
Cuando bailo y mi cuerpo rie y vibra.
Cuando cierro los ojos, respiro, y no hay pensamiento.

Y descubro, que a pesar de todas las paredes que fui levantando, mi libertad, “Es” ese cerrar de ojos, donde siento la alegría de ser, de estar.

Cómo vivir desde la libertad en la prisión que nos creamos?

La búsqueda de la libertad es la única fuerza que yo conozco. Libertad de volar en ese infinito. Libertad de disolverse como la llama de una vela, que aun al enfrentarse a la luz de un billón de estrellas permanece intacta, porque nunca pretendió ser más que lo que es: la llama de una vela
-Carlos Castaneda – “El Arte de Ensoñar”

Ph: Juana Demora. 35mm. NY

tengo un mundo de sensaciones

cuando crees que estas segura, o en paz, o centrada, zas! aparece una emocion que parece mas anclada que la anterior que conseguiste desaprender. Soy un barril sin fondo?

bendito aprendizaje.
y no, no hay fondo.

lo que hay son maneras de ver la realidad que nos creamos.
maneras de no juzgarse o de flagelarse.
Y cada manera que escoges, descarta alguna otra.

y asi pasan los días. donde te sales del facebook, donde dejás de ir a bailar, asistir a asados…
y al pasar los días te das cuenta que estas sola. o mejor dicho, que es mejor estar sola que mal acompañada, y de pronto una frase tan gastada, cobra su sentido verdadero y agradeces al anónimo maestro que nos la regalo.

y asi pasan los dias, con emociones que se van o mutan, y otras que aparecen de la oscuridad y te das cuenta, que con las tuyas ya es suficiente.

Y así pasan los días y me alejo de aquellas personas que se aburren de si mismas cuando ya se aburrieron de hablar de los demás. Que se conforman con lo que hay, cuando lo que hay, no les gusta.

“Tengo un mundo de sensaciones,
un mundo de vibraciones
que te puedo regalar. ” Sandro

y esto va pa mi espejo..

Qué te tengo que explicar a vos que me mirás con recelo?

Mi reflejo siempre es honesto. No puede ser de otra manera.
Mis ojos se encargan de verlo feo, sucio, raro, “menos que”, o “más que”

Qué me tengo que explicar si me miro con la mente?

Mejor quedate calladita nena, y disfruta de lo que sos. Porque no podes ser otra cosa diferente a lo que ya sos. – Me contesta sin paciencia

Tantos años de resistencia.
Hoy me rindo.
Miro para mi.
Rio para mi.
Lloro para mi
Escribo para mi.
Bailo para mi.

Y vos, que me leés, solo te puedo decir que no pierdas más el tiempo.
Esto no es importante. nada de lo que hace otro que no seas vos, te importa realmente.

Dicho está.

[ Obra de la artista Beatriz Concha “Honrando al yo”. Collage, acrílico sobre papel ]

por qué rio?

¿Por qué río cuando bailo?

Porque rio cuando camino, cuando dibujo, cuando doy clases, cuando medito, cuando lloro, cuando voy al baño…

Rio porque hago lo que me gusta.
Porque el tango para mi es diversión.
Tuve y tengo la suerte de no tener maestros que me dijeron “el tango es esto”.
Sino, que me dicen: “el tango sos vos”

El baile soy yo. porque no puedo separar lo que siento de lo que hago.
Lindo o feo, llamativo o vulgar, acrobático o liso, mi tango soy yo.
El baile soy yo. Sin arrogancia. Sin vergüenza.

Y también rio por mi compañero, que también es su tango.
Porque cuando bailo lo descubro alegre y es en ese momento donde se le escapan las sonrisas que escatima después.

Rio porque me dice antes de cada tango: “este momento no se repetirá. bailemos para nosotros. Es lo ínico que importa”

Rio porque el baile es mi herramienta para dejar salir mi alegría. Para reconocer y aceptar mis miedo.

Rio porque me da la gana. Y porque es mi naturaleza.

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